Alexia, de 25 años, voluntariosa e idealista, llega como enfermera en prácticas al servicio cerrado de un hospital psiquiátrico, donde conoce a Joëlle, la enfermera jefe, quien le enseña el oficio. Alexia se verá afectada por la ira de Mila, una paciente de 20 años que cree que no tiene nada que hacer allí. A pesar de las advertencias de Joëlle sobre la distancia que debe mantenerse con los pacientes, Alexia se irá acercando a Mila y se implicará por completo para intentar ayudarla a salir.